Con tanto CR9 o CR7… menos mal que nos queda DRC

Según cuentan las últimas noticias, DSK siente graves turbulencias en el seno del FMI por su militancia al PSF y su actitud contrariada junto a la OTAN de las decisiones de la ONU con respecto a la acciones armadas y la guerra, aunque es un tanto triste comprobar, como en los tiempos de hoy, las acciones de CR7 suscitan mayor interés que la últimas revelaciones del IRA… siempre nos quedará un buen libro y soñar con apreciar un DRC.

Esta entrada comienza con una pequeña descripción imaginaria del actual Director Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Khan (DSK) que es un factotum dentro del Partido Socialista Francés (PSF) y que según muchos intentará “asaltar” la Presidencia de la República de nuestros vecinos transpirenaicos frente al tropel de nombres que surgen… Borloo, Fillon… y claro está, Sarko.

Parece que nuestra vida está gobernada por acrimonias.

Desgraciadamente sabemos casi sin querer, por una fuerza que nos obliga en cada portada de periódico punto com que oteamos el margen derecho envuelto en el blanco del Madrid o el azulgrana del Barça quién es CR7 sin que poco nos importe el negro del futuro de Japón, el rojo presente de Libia, Siria o Yemen y el anodino marrón pasado y futuro de marroquíes, argelinos, paquistanies… o desempleados que atestan las colas del INEM (o cualquiera de sus 17 réplicas) para encontrar un futuro más prometedor… es cierto, CR7 es Cristiano Ronaldo…

En el mundo de los caldos franceses dos pequeños Imperios se avezan de forma indiscriminada a la primera posición del paladar de aquellos que tienen la suerte y el bolsillo necesario para permitirse probar el jugo de aquellas viñas tan diferentes, tan competentes y tan enfrentadas como pudieran ser el Madrid y el Barça del mundo del vino francés, que no es otra que la mejor “Liga” del mundo: Borgoña y su Côte d’Or o su Chablis; Burdeos con su Médoc, Pessac Léognan, Saint Émilion o Pomerol; latifundios frente a minifundios; propietario frente a negociante; terruño frente a proceso; Merlot frente a Pinot Noir;  Sémillon frente a Chardonnay y de esta batalla una Casa histórica alumbra desde la terraza de las noches (Côte de Nuits) Le Domaine de La Romanée-Conti o como se le llama desde 1651 DRC.

Si algo identifica a Borgoña y la pluralidad de pequeñas propiedades y a su sistema de denominaciones de orígenes como si de una cebolla dulce se tratará, son las capas, desgranamos las denominaciones regionales hasta los grands-crus pasando por la comunales y los premiers crus que van descendiendo en rendimiento de vid y extensión de explotación hasta alcanzar las 67 áreas (algo más de la mitad de una hectárea) que podemos apreciar en Montrachet.

Dentro de la cuatro zonas principales de Borgoña nos encontramos con una denominada Côte d’Or siendo llamada a su Norte Côte de Nuits y al Sur Côte de Beaune. Dentro de la Côte de Nuits se pueden encontrar una serie de Grands Crus que son pequeñas extensiones de terrenos regentadas por diversos propietarios, pero de ellas, existen La Tâche, Romanée-Conti, Échézeaux, Grand Échézeaux, Montrachet, Richebourg, Romanée-Saint-Vivant todos ellos en la localidad de Vosne-Romanée y a su vez todas ellas bajo las siglas de los mismos dueños, Le Domaine de la Romanée-Conti.

En la noche de los tiempos se pierde su inicio que algunos aventuran al siglo XVI gracias al buen hacer vinificador de los monjes del Císter que acabaron agrupando pequeños terrenos que acabaron bajo la propiedad de Príncipe Conti que en 1760 asumió la propiedad de ciertas parcelas que adoptaron un siglo atrás denominación Romanée frente a Cros de Cloux debido a sus numerosos restos romanos y que apellidó Conti para su definitiva denominación: Romanée-Conti.

Dicho dominio fue poco a poco adquiriendo tierras que se fueron clasificando como Grands Crus y aunque otras familias pueden ser propietarios de algunas parcelas de las denominaciones replicadas, existe un aura de grandeza en DRC que califica a sus propiedades como de las mejores del mundo.

Sin embargo, un peligro se cierne sobre esas magníficas tierras de mezcla caliza de excelente drenaje y de persistente arcilla que otorga la humedad necesaria y justa, la erosión. Ya en tiempos del Príncipe Conti a mediados del Siglo XIX, 800 carros de tierra de la rivera del Saône fueron allí destinados para cubrir el déficit endémico de dichos terruños aunque DRC porfía su cuidado y mantenimiento que de manos ha pasado, no obstante su nombre se mantiene resplandenciente como lo fuere su pasado y lo será su presente.

Esperemos al menos que dentro de 100 años no queden restos de CR7’s en la memoria de los que habiten el planeta y que DRC siga cabalgando entre lluvias, pedrisco, granizo, calores y humedades para otorgar al disfrutante de su caldo un sentido mayor a su cata, un sentido de historia y de responsabilidad en el buen hacer.

Anuncios